Por los Derechos de la Naturaleza en Colombia

Un movimiento vivo de comunidades, organizaciones y personas que reconocen a la Tierra como sujeto de derechos.

Nuestro Tejido

La Alianza por los Derechos de la Naturaleza en Colombia es un entramado de voces, saberes y acciones que se unen para defender la vida en todas sus formas. Somos un movimiento diverso que reconoce a la Naturaleza como sujeto de derechos y que busca fortalecer los lazos entre comunidades, organizaciones, académicos, artistas y ciudadanos comprometidos con la justicia ecológica.

Nuestro trabajo se organiza en redes vivas y colaborativas: la Red Transdisciplinar de Investigación, la Red de Abogados Ambientalistas, la Red de Artes para la Tierra y la Red de Educación Ecocéntrica. Cada una aporta su mirada y su práctica, y en conjunto conforman un espacio donde la ciencia, la política, el arte y la pedagogía dialogan y se potencian mutuamente.

En esta sección podrás explorar las publicaciones, iniciativas y expresiones que emergen de cada red, así como los nodos territoriales de la Alianza en distintas regiones del país. Nuestro tejido es abierto y en constante expansión: cada nuevo aporte fortalece la esperanza de construir, desde Colombia, un modelo de convivencia respetuosa y regenerativa con la Tierra.

Red transdiciplinar de investigación

Tejido en red de grupos, semilleros y centros de investigación en derechos de la Naturaleza. Red interuniversitaria e intercultural de saberes de la Madre Tierra.

Red de educación Ecocéntrica

Red de educadores y programas educativos centrados en La Tierra. Laboratorio de Pedagogía ecocéntrica donde compartimos y diseñamos metodologías escolares y comunitarias en derechos de la Naturaleza.

Red de Artes para La Tierra

Red de artistas, gestores y proyectos bioculturales. Tejido de iniciativas artísticas que buscan darle voz y valor a los seres de la Naturaleza más que humanos.

Nodos ADN Colombia

ADN Colombia tiene grupos de base local y regional en diferentes lugares del territorio nacional. NUestras comunidades locales conforman nodos de la red al pasar por la formación en derechos d ela Naturelza y paulatinamente van activando acciones en sus territorios.

Noticias
28 julio, 2026Estamos entrando al bosque — Boletín Cero · Artes para la Tierra Artes para la Tierra · Boletín Cero · Julio 2026 ADN Colombia · Artes para la Tierra · Boletín Cero Estamos entrandoal bosque. Una década sembrando los Derechos de la Naturaleza. Un agradecimiento, una memoria, y una invitación. 🌿 Julio de 2026 Una carta de Juan Sebastián Querida red, Lo que hemos construido juntos durante esta década es, para mí, algo que no imaginé posible. Cuando empezamos, nadie podía prever que un proceso artístico y espiritual por los Derechos de la Naturaleza iba a llegar a foros internacionales, universidades, cumbres climáticas, territorios de toda Colombia y comunidades en tres continentes. Y sin embargo, ocurrió. Gracias a cada uno de ustedes. Gracias por los círculos de palabra, los festivales, los cursos, las caravanas, las ceremonias, los litigios, las cátedras y los encuentros. Gracias por los momentos difíciles en que alguien siguió sosteniendo el tejido cuando parecía que todo se enfriaba. Gracias por creer en algo más grande que cualquiera de nosotros. El 22 de abril de 2026 nos reunimos en nuestra Asamblea de Reinvención para honrar estos ocho años y preguntarnos juntos qué sigue. Lo que emergió fue claro: ADN Colombia no termina — se transforma. Y lo que ha crecido a su alrededor durante años merece un nombre y una casa común. Eso es lo que están construyendo quienes seguimos en este camino. Pero antes que hablar de lo que viene, queremos detenernos aquí — en la memoria, en el agradecimiento, en el reconocimiento de todo lo que fue posible gracias a esta red. Este boletín es ese gesto. Una celebración de lo que sembramos juntos. Juan Sebastián Acosta Estrada Fundador · ADN Colombia · Artes para la TierraBogotá, julio de 2026 El origen De dónde venimos — y qué sembramos Todo comenzó antes de ADN. En 2010, el movimiento Todos a Tierra, liderado por la entonces concejala Ati Quigua con el acompañamiento de reconocidos artistas colombianos, propuso un referéndum nacional por los Derechos de la Naturaleza. Un acto pionero que anticipó lo que hoy es una causa global. De ese espíritu nacieron festivales y ceremonias memorables. El Festival de la Tierra, que reunió arte contemporáneo y sabedurías ancestrales durante años. El Festival Planetario 8000 Tambores por los Derechos de la Naturaleza y los Pueblos Originarios, que resonó en más de 30 países. Y CantoAlAgua, red hermana e internacional que cada año convoca a miles de personas alrededor de los cuerpos de agua — un ejemplo luminoso de lo que el arte puede hacer por la vida. En 2018, toda esa energía encontró una forma organizativa: ADN Colombia. 2010 Movimiento Todos a Tierra — referéndum nacional por los Derechos de la Naturaleza, liderado por Ati Quigua con artistas colombianos. 2012 Festival de la Tierra — arte contemporáneo y sabedores ancestrales en comunión. Ediciones anuales hasta 2018. 2012 Festival Planetario 8000 Tambores por los Derechos de la Naturaleza y los Pueblos Originarios — resonó en más de 30 países. Anual hasta 2016, bienal hasta 2022. 2012 CantoAlAgua — ceremonia en sincronía global por los cuerpos de agua. Red hermana y aliada, presente cada año hasta hoy. 2018 22 de abril: nace ADN Colombia como red articuladora de experiencias comunitarias, académicas, artísticas y jurídicas. Ese mismo año nace la Red de Investigación Transdisciplinar con UniSalle. 2019 3er Foro Internacional por los Derechos de la Madre Tierra — cuatro días en Bogotá: ceremonias, foro multidisciplinar, GuaiaFest. Articulación con GARN. Asesoría a la Gobernación de Nariño y PNUD: primera ordenanza departamental sobre Derechos de la Naturaleza en Colombia. 2020 Asesoría al proyecto de Acuerdo Distrital en Bogotá junto a la concejala Ati Quigua — primer debate urbano sobre Derechos de la Naturaleza en la capital. 2021 Curso virtual “Derechos de la Naturaleza: un llamado a la transformación” con GARN Latinoamérica — más de 1.000 participantes en Colombia y América Latina. 2022 Primer ciclo de Campus Vivo. Clases magistrales en Earth University y Politécnico Colombiano. Último ciclo de 8000 Tambores. 2023 Campus Vivo segunda edición. Cátedra de Paz con la Naturaleza con la Universidad de La Salle. 2024 COP16 Biodiversidad — Zona Verde, Cali. Caravana por la Sumapaz — Red Kunagua. Festival por la Montaña, el Agua y la Vida — Guardianes Andino Amazonía, Mocoa. Canto de Agua — Nodo Cali: 10 canciones de niños de escuelas rurales para los ríos de su ciudad. Cumbre de Paz en Bacalar. 2025 I Cumbre Colombiana por los Derechos de la Naturaleza con el Lago de Tota como invitado especial — incluyendo el Frente Parlamentario por los Derechos de la Naturaleza. Exposición-concierto en Uniciencia. Fiesta de Todos los Seres en Casa de la Paz con Plogging Colombia. COP30 en Brasil. 2026 Cumbre de No Proliferación de Combustibles Fósiles. 22 de abril: Asamblea de Reinvención — 8 años de ADN Colombia. Campus Vivo Puerto Rico (agosto). Este boletín. 1ra Cumbre Colombiana por los Derechos de la Naturaleza 2025 Foro “Guardianes, voces e intérpretes de la Naturaleza”. ADN Colombia en Zona Verde. COP16. 2024 Caravana por la Sumapaz. Nodo Red Kunagua. 2024 Ceremonia de Canto al Agua Cali 2024 8 años en la trama de la vida 1.000+ personas formadas en Derechos de la Naturaleza 19 nodos activos en 8 regiones del país 3 continentes con presencia en la red 12 años de semilla artística viva El 22 de abril de 2026 Lo que vivimos juntos Nos encontramos. Eso fue lo más importante. Desde Bogotá, desde el Caribe, desde la Amazonía, desde Medellín, desde Austria y desde Francia — voces de territorios muy distintos compartiendo el mismo espacio. Construimos la memoria de ocho años en un tablero colectivo. Compartimos perlas y aprendizajes. Nos reconocimos en lo que fuimos y en lo que somos. Se ha convertido en el eje de mi vida. Mi razón de ser y seguir adelante. Gisselle Victoria Muñoz · Nodo Caribe El poder del colectivo es la fuerza más grande para la protección de la naturaleza y de la misma vida. Juankaanpu · Nodo Bogotá / CantoAlAgua Si empezamos por el cuidado, podemos llegar a ser movimiento político. No al contrario. Alba Cecilia Sandoval · Trébola El curso de ADN coincidió y fortaleció el proceso creativo de la Caravana Sumapaz, que terminó convirtiéndose en una proclamación creativa de los Derechos de la Naturaleza. Juan Carlos Rocha · Red Kunagua Antes del encuentro — voz colectiva Lo que nos dijeron 26 personas de 8 biorregiones y 3 continentes respondieron una encuesta antes del 22 de abril. Cuando preguntamos qué imagen o sensación representa la experiencia con ADN, las respuestas dibujaron un campo: amor · esperanza · tejido · consciencia · hermandad · río · fuerza mayor · gratitud · reto Una palabra apareció dos veces: reto — porque sabían que esto no era fácil, y siguieron de todas formas. Los sueños más nombrados fueron también los más honestos: una red sostenible con trabajo remunerado, encuentros presenciales regulares, nodos en todos los continentes, representación electoral. Sueños que merecen seguir vivos — aunque en formas más livianas. Tu navegador no soporta el video. El ecosistema Los organismos del bosque Artes para la Tierra no busca concentrar todo en una organización. Es una plataforma viva donde cada organismo conserva su identidad y propósito, pero encuentra un espacio común para colaborar, compartir y crecer. Estos son algunos de los organismos que ya habitan el bosque: 🌿 Campus Vivo — Educación Ecocéntrica El programa educativo intercultural de Derechos de la Naturaleza. Transdisciplinar, situado, construido con universidades y comunidades en Colombia y América Latina — incluyendo la Universidad de La Salle, la Cátedra de Paz con la Naturaleza y alianzas en Puerto Rico, Ecuador y más. Próxima edición: agosto 2026. 🏛️ Geotopía — Diseño, Arte y Ciencia Diseño regenerativo, bioconstrucción y espacios que integran el saber artístico con el conocimiento técnico y científico. Geodésicas, zomes y laboratorios vivos en los territorios. 🕊️ DPU Mykyta — Arte Sagrado y Sanación El Círculo de Baqatá de Danzas por la Paz del Universo — escuela autónoma de liderazgo, sanación y creación desde la tradición de las danzas universales. Afiliado a la red internacional DPU, con identidad y metodología propias. 📖 Naturaleza Contando Historias La inteligencia comunicativa del ecosistema — narrativas, revista y procesos de comunicación que dan voz a los territorios, los seres y las causas que el movimiento defiende. 🌱 Los nodos — vida propia en cada territorio Red Kunagua, Fundación Ambientalistas de Corazón, Red Lagunera de Colombia, Guardianes Andino Amazonía, Nodo Caribe, Nodo Cali, Nodo Risaralda, Nodo Nariño — y todos los territorios que han cultivado semillas de este bosque con autonomía y vocación propias. ⚖️ ADN Colombia — Derechos de la Naturaleza ADN Colombia continúa. Su misión se fortalece como el espacio dedicado a las estrategias jurídicas, políticas e institucionales para la defensa de la naturaleza — el derecho como práctica creativa y transformadora al servicio de la vida. Colombia tiene nuevo período legislativo, nuevos senadores y un contexto político que hace este trabajo más urgente que nunca. Hay proyectos de ley vivos, jurisprudencia por implementar, ecosistemas esperando representación legal. Y hay personas valiosas y brillantes que sostienen este frente con vocación genuina. Si sientes que tu lugar está en este frente — en el litigio, la incidencia legislativa, la clínica jurídica, la articulación con universidades o los escenarios parlamentarios — te invitamos a escribirnos. Este organismo busca quien quiera articularlo con amor y determinación en esta nueva etapa. Paola · UniSalle Jurisprudencia Jessica Melo · U. Área Andina Astrid Forero · Abogados Ambientalistas Amelia Carrillo · Sierra Nevada Redes hermanas y aliadas CantoAlAgua — Red internacional de ceremonias por los cuerpos de agua. Compañeros de camino desde el origen, ejemplo vivo de lo que es el arte al servicio de la vida. GARN — Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza — Red global con quien compartimos visión. Actuamos en diálogo con GARN con plena autonomía, como parte de un movimiento más amplio. Alianza por el Agua · Alianza contra el Fracking · Plogging Colombia · Trébola · Aldeafeliz · Ambientalistas de Corazón · NATUDANZA · UPPAA — alianzas que nutren el ecosistema desde sus propias raíces. Lo que viene — una invitación Estamos entrando al bosque Durante años comprendimos que aquello que estábamos construyendo ya no podía describirse como una organización con diferentes proyectos. Había surgido algo más profundo: un ecosistema vivo de personas, organismos, conocimientos, prácticas y afectos que aprendían, creaban y colaboraban entre sí. Así nació Artes para la Tierra. No como una nueva organización. Es el bosque que descubrimos que ya existía — y que ahora empezamos a cultivar conscientemente. Un bosque donde conviven organismos con identidades propias, senderos que conectan aprendizajes y acciones, frutos que compartimos con el mundo. ADN Colombia no desaparece en este bosque. Encuentra su lugar más claro: el organismo especializado en la revolución jurídica de los nuevos sujetos más-que-humanos, dialogando con el arte, la educación, el diseño y la acción territorial. Este cambio se expresará progresivamente en nuestra página web, nuestras redes, el boletín y los procesos. No estamos cambiando únicamente una imagen — estamos haciendo visible una nueva forma de comprender quiénes somos y cómo queremos caminar juntos. No estamos comenzando de nuevo.Estamos nombrando, por fin,el bosque que hemos venido sembrando juntos. Si has hecho parte de esta historia — en un curso, una campaña, un encuentro, una conversación — este bosque también es tuyo. Gracias por ocho añosde tejido real. Juan Sebastián Acosta Estrada Fundador · ADN Colombia Julio de 2026 Conoce Artes para la Tierra → Escríbenos WhatsApp derechosdelanaturalezacolombia@gmail.com artesparalatierra.com @AlianzaDerechosNaturaleza · Facebook · Instagram · TikTok · YouTube [...] Read more...
27 julio, 2026lecturas del curso: Derechos de la Naturaleza Un Llamado a la Transformación Campus Vivo 2026 Escuela latinoamericana para los Derechos de la Naturaleza y la regeneración biocultural Modulo 1: El llamado CLAVE 1: Elegir la vida, agradecer por la vida Escogiendo la vida (fragmento) “Una sensación de asombro, agradecimiento y aprecio por la vida” es cómo el renombrado psicólogo Robert Emmons define la gratitud.1 Si te sientes decaído, puede parecer difícil enfocarte en algo tan positivo. Sin embargo, reconocer los regalos en tu vida es un fortalecimiento profundo. Saborear estos regalos aumenta tu resistencia psicológica, lo que te ayuda a mantener el equilibrio y la estabilidad al entrar en aguas más turbulentas. Por eso comenzamos nuestros talleres de esta manera. La gratitud mejora nuestra capacidad de recuperación, fortaleciéndonos para enfrentar información perturbadora. La gratitud promueve un sentido de bienestar Investigaciones recientes han demostrado que las personas que experimentan altos niveles de gratitud tienden a ser más felices y estar más satisfechas con sus vidas.2 ¿Están agradecidos porque son felices o la gratitud hace que las personas sean más felices? Para averiguarlo, se les pidió a los voluntarios que llevaran diarios de gratitud, en los cuales, a intervalos regulares, registraban eventos por los que se sentían agradecidos.Los ensayos controlados han demostrado que esta intervención simple tiene un impacto profundo y confiable en el estado de ánimo.3 De hecho, los resultados son tan sorprendentes que, si se inventara un medicamento con beneficios similares, probablemente lo veríamosdescrito como un nuevo medicamento milagroso.El proceso de mantener un diario de gratitud enfoca tu atención en las cosas con las que se siente bien. Si cada noche, antes de irte a la cama, te preguntas: “¿Qué pasó hoy por lo que estoy contento o agradecido?” Esa pregunta dirigirá tu mirada. Empiezas a buscar en tu memoria momentos que traen una sonrisa a tu cara o que provocan un brillo de agradecimiento. Pueden ser cosas pequeñas, como una conversación con un amigo, un momento viendo un pájaro en vuelo o la satisfacción de completar una tarea. Cuando estamos ocupados, momentos como estos pueden pasarnos fácilmente. Mantener un diario de gratitud los convierte en un conjunto de recuerdos en los que podemos seguir sumergiéndonos.Cuando nos acostumbramos a llevar este tipo de diario, entrenamos nuestras mentes para notar el lado positivo de la vida más fácil y rápidamente. Experimentar la gratitud es una habilidad que se puede aprender y que mejora con la práctica. No depende de que las cosas vayan bien o de recibir favores de otros. Se trata de mejorar para detectar lo que ya está allí.La gratitud tiene dos lados: el primero es la apreciación, en el que se valora algo que ha sucedido, y el segundo es la atribución, en el que se reconoce el papel de alguien o alguna cosa para llevarse a cabo. Incluso cuando estás agradecido contigo mismo, es probable que otros hayan desempeñado un papel en el desarrollo de la habilidad, la fuerza o la capacidad que utilizaste. La gratitud es una emoción social. Demuestra nuestra calidez y buena voluntad hacia los demás. La gratitud genera confianza y generosidad Piensa en las personas en las que confías. ¿También te sientes agradecido con ellos o sospechas que sienten gratitud hacia ti? La gratitud alimenta la confianza, porque nos ayuda a reconocer los momentos en que hemos podido contar unos con otros. No es sorprendente que la investigación muestre que es más probable que ayudemos a aquellos con quienes estamos agradecidos, lo que lleva a una espiral positiva de ayuda, gratitud, confianza y cooperación.4 Debido a esto, la gratitud juega un papel clave en la evolución del comportamiento cooperativo y las sociedades. Cuando los niveles de gratitud son altos, no solo estamos más inclinados a devolver favores, sino que también es más probable que ayudemos a personas desconocidas. En la década de 1970, la psicóloga estadounidense Alice Isen demostró esto en un experimento en el que se dejaron monedas en casetas públicas para que la siguiente persona que las usara recibiera una llamada gratuita.5 Cuando la persona había terminado y salía de la caseta telefónica, una de los investigadores pretendía dejar caer accidentalmente un archivo de documentos justo delante del sujeto. Este proceso se repitió cerca de casetas telefónicasque no habían sido preparadas con monedas. Las personas que recibieron el inesperado y afortunado regalo de una llamada telefónica gratuita mostraron mucha más probabilidad de ayudar al investigador a recoger sus papeles. Este experimento, y muchos otros similares, sugieren que nuestra voluntad de actuar en nombre de los demás no solo es atribuible a que algunas personas sean bondadosas y otras no tanto. Nuestra disposición para ayudar a otros está influenciada por el nivel de gratitud que experimentamos. La gratitud como antídoto del consumismo Si bien la gratitud conduce a una mayor felicidad y satisfacción con la vida, elmaterialismo,que otorga un mayor valor a las posesiones materiales que a las relaciones significativas, tiene el efecto contrario. Al revisar las investigaciones, los psicólogos Emily Polak y Michael McCullough concluyen: “La búsqueda de la riqueza y las posesiones como un fin en sí misma se asocia con niveles más bajos de bienestar, menor satisfacción con la vida y felicidad, más síntomas de depresión y ansiedad, más problemas físicos como dolores de cabeza y una variedad de trastornos mentales.”6 La afluenza es un término utilizado para describir la angustia emocional que surge de una preocupación por las posesiones y la apariencia. El psicólogo Oliver James lo ve como una forma de virus psicológico que infecta nuestro pensamiento y se transmite por televisión, revistas brillantes y anuncios. La creencia tóxica en el núcleo de esta condición es que la felicidad se basa en cómo nos vemos y lo que tenemos. Si comparamos nuestra apariencia o riqueza con la de los modelos y millonarios en la televisión en horario estelar, es fácil sentir que no estamos tan bien. James comenta: “Dado que los programas están saturados de personas excepcionalmente atractivas que viven vidas anormalmente opulentas, aumentanlas expectativas de lo que es “normal.””7 Cuando se les pidió a mujeres que calificaran su autoestima y satisfacción con suapariencia, las medidas para ambas descendieron después de que las mujeres miraran fotos de modelos en revistas de mujeres.8 La forma en que nos sentimos depende mucho de con qué nos comparamos y un aumento en trastornos alimentarios son una de las consecuencias de tener modelos delgados como grupo de referencia. En 1995, el año en que la televisión se presentó a Fiji, no se registraron casos de bulimia en la isla. Sin embargo, dentro de tres años, se descubrió que el 11 por ciento de las jóvenes mujeres de Fiji padecían este trastorno alimentario.9 La gratitud se trata de deleitarse y sentirse satisfecho con lo que ya se está experimentando. La industria de la publicidad tiene como objetivo socavar esto al convencerte de que te estás perdiendo algo. En un sitio web para profesionales de marketing, la ley de insatisfacción del anunciante se describe así: El trabajo de los anunciantes es crear insatisfacción en su audiencia. Si las personas están contentas con su aspecto, no van a comprar cosméticos o libros de dietas … Si las personas están contentas con quiénes son, dónde están en la vida y lo que obtuvieron, simplemente no son clientes potenciales, es decir, a menos que se les haga infelices. La mayoría de los anuncios cosméticos muestran a una mujer hermosa, encendiendo la promesa de que tú también puedes parecerte a un glorioso modelo si solo utilizas el producto. Este enfoque se basa en mostrar un ideal con el que la audiencia, sin duda, no podrá compararse. El público, después de atestiguar cómo podrían verse, ya no está contento con su aspecto, y ahora está motivado para aceptar la promesa de cambio.10 Cada año, se gastan más de cuatrocientos mil millones de dólares en publicidad que impulsa el mensaje “compre esto, y su vida mejorará.” Sin embargo, a pesar de que las personas en países de riqueza material compran muchas más cosas que hace cincuenta años, las encuestas muestran que están menos felices.11 La depresión ha alcanzado proporciones epidémicas, con una de cada dos personas en el mundo occidental que probablemente sufrirán un episodio significativo en algún momento de sus vidas.12 El estilo de vida del consumidor no solo está destruyendo nuestro mundo; también nos está haciendo miserables. ¿Puede la gratitud jugar un papel en nuestra rehabilitación? Punto de consideración: Se han consumido más recursos en los últimoscincuenta años que en toda la historia humana anterior a ello.13 Sinembargo, no estamos más felices y la depresión ha alcanzado proporcionesepidémicas. Al observar lo que impulsa el materialismo, el investigador Tim Kasser identifica dos factores principales: sentimientos de inseguridad y exposición a modelos  sociales que expresan valores materialistas.14 La gratitud, al promover sentimientos de confianza, ayuda a contrarrestar la inseguridad. Al hacernos más propensos a devolver favores y ayudar a otros, también nos alienta a actuar de manera que fortalezca las redes de apoyo que nos rodean. Como señalan Polak y McCullough: “La gratitud nos alerta de que hay personas allá afuera que tienen en consideración nuestro bienestar y nos motiva a profundizar nuestras propias reservas de capital social a través de la reciprocidad.”15 La gratitud y el materialismo ofrecen diferentes historias sobre lo que necesitamos para sentirnos seguros. Con el materialismo, la seguridad se basa en tener las cosas correctas:sabemos cuáles son estas cosas correctas al observar a nuestros vecinos y las modas actuales. La inseguridad crece cuando sentimos que nos estamos quedando atrás, y aumenta la presión para “mantenerse al día con los Jones” de una manera que impulsa aún más el consumo.La gratitud nos saca de esta carrera de ratas. Cambia nuestro enfoque de lo que falta a lo que ya está allí. Si diseñáramos una terapia cultural que nos protegiera de la depresión y, al mismo tiempo, ayudará a reducir el consumismo,  seguramente incluiría cultivar nuestra capacidad de experimentar gratitud. Entrenarnos en la habilidad de la gratitud es parte del Gran Giro. Aprendiendo de los HaudenosauneeEn el otoño de 1977, los delegados de los haudenosaunee, nativos americanos también conocidos como la Confederación iroquesa, viajaron a una conferencia de la ONU en Ginebra, Suiza. Tenían una advertencia y una profecía para compartir, presentándola junto con una descripción de su núcleo de valores y visión del mundo. Su “Llamado básico a la conciencia,” como se le conoce, contenía el siguiente párrafo: Las instrucciones originales indican que los que caminamos por la Tierradebemos expresar un gran respeto, afecto y gratitud hacia todos los espíritusque crean y sostienen la Vida. Damos un saludo y acción de gracias a losmuchos partidarios de nuestras propias vidas: el maíz, los frijoles, la calabaza,los vientos, el sol. Cuando las personas dejan de respetar y expresar gratitudpor estas muchas cosas, entonces toda la vida será destruida, y la vida humanaen este planeta llegará a su fin. Los haudenosaunee consideran que la gratitud es esencial para la supervivencia. Desde la perspectiva del individualismo occidental, esa visión puede parecer difícil de comprender. En la historia de Cosas de costumbre, el éxito propio se encuentra entre las victorias más apreciadas. Si podemos pararnos en nuestros propios pies, ¿por qué dar gracias a los frijoles y el maíz? Sin embargo, la noción de que podemos ser completamente independientes o auto-creados niega la realidad de nuestra dependencia hacia otras personas y nuestro mundo natural.Los haudenosaunee ven a los humanos como partes interconectadas de una trama de vida más grande, donde cada ser tiene un valor único. Los cultivos, los árboles, los ríos y el sol son respetados y agradecidos como compañeros en una comunidad más grande de ayuda mutua. Si se tiene esta visión de la vida, no se derribarán los bosques ni contaminarán los ríos. En cambio, como describe su “Llamado básico a la conciencia,” aceptas otras formas de vida como parte de tu familia extendida. “Se nos muestra que nuestra vida existe con la vida de los árboles, que nuestro bienestar depende del bienestar de la Vida Vegetal, que somos parientes cercanos de los seres de cuatro patas.” Las expresiones de acción de gracias de los haudenosaunee son “las palabras queanteceden todo lo demás” y preceden a cada reunión de consejo. En lugar de ser reservado para un día especial cada año, la acción de gracias se convierte en una forma de vida. Citas:1. Robert Emmons, “The Joy of Thanks,” Spirituality & Health (Winter 2002),http://www.spiritualityhealth.com/magazine/recommended-articles/the-joy-of-thanks.html. 2. Revisado en: Emily Polak and Michael McCullough, “Is Gratitude an Alternative to Materialism?” Journal of Happiness Studies 7, no. 3 (2006): 343–60, doi: 10.1007/s10902-005-3649-5.3. R. A. Emmons & M. E. McCullough, “Counting Blessings Versus Burdens: An Experimental Investigation of Gratitude and Subjective Well-Being in Daily Life,” Journal of Personality and Social Psychology, 84, no. 2 (2003): 377–89, doi: 10.1037/0022-3514.84.2.377.4. Michael E. McCullough, Marcia B. Kimeldorf, & Adam D. Cohen, “An adaptation for Altruism? The Social Causes, Social Effects, and Social Evolution of Gratitude,” Current Directions in Psychological Science 17, no. 4 (2008): 281–85,  http://www.psy.miami.edu/ehblab/Gratitude/Gratitude_CDPS_2008.pdf. 5. Alice Isen & Paula Levin, “Effect of Feeling Good on Helping: Cookies and Kindness,” Journal of Personality and Social Psychology 21, no. 3 (1972): 384–388, doi: 10.1037/h0032317.6. Polak & McCullough, “Gratitude,” 347.7. Oliver James, Affluenza (London: Vermillion, 2007), 28.8. Vea: Oliver James, Britain on the Couch: Treating a Low-Serotonin Society (London: Arrow, 1998), 96–110. 9. A. E. Becker et al., “Eating Behaviour and Attitudes Following Prolonged Exposure to Television Among Ethnic Fijian Adolescent Girls,” British Journal of Psychiatry 180 (2002): 509–14, doi: 10.1192/bjp.180.6.509.10. Jerry Bader, “The Law of Dissatisfaction: How to Motivate Prospects,” Woodridge Marketing Articles, http://marketing.bestmanagementarticles.com/a-4974-the-law-of-dissatisfaction-how-to-motivate prospects.aspx.11. Explorado a detalle por Gregg Easterbrook en: The Progress Paradox: How LifeGets Better While People Feel Worse (New York: Random House, 2004).12. Gavin Andrews, Richie Poulton, and Ingmar Skoog, “Lifetime Risk of Depression: Restricted to a Minority or Waiting for Most?” British Journal of Psychiatry 187 (2005): 495–96.13. Environmental Protection Agency, “Sustainable Materials Management: The Road Ahead” (Washington, DC: EPA, 2009), 2,  http://www.epa.gov/osw/inforesources/pubs/vision2.pdf. 14. T. Kasser,R. M. Ryan, C. E. Couchman, and K. M. Sheldon, “Materialistic Values: Their Causes and Consequences,” en: Psychology and Consumer Culture: The Struggle for a Good Life in a Materialistic World, ed. T. Kasser and A. D. Kanner (Washington, DC: American Psychological Association, 2004), 11–28. 15. Polak and McCullough, “Gratitude,” 356. Reflexiona: ¿Que es lo que mas agradeces por estar vivo en esta Tierra?   Conoce el Curso Campus Vivo 2016: Derechos de la Naturaleza. Un Llamado a la Transformación Conoce el Campus Vivo Volver a la platafroma del curso Biblioteca Viva Biblioteca Naturaleza Contando Historias Seguir explorando la Biblioteca (Próximamente) Conoce más de Artes Para La Tierra [...] Read more...
27 julio, 2026lecturas del curso: Derechos de la Naturaleza Un Llamado a la Transformación Campus Vivo 2026 Escuela latinoamericana para los Derechos de la Naturaleza y la regeneración biocultural Modulo 1: El llamado CLAVE 1: Elegir la vida, agradecer por la vida Escogiendo la vida (fragmento) Extraído y adaptado de: Joanna Macy & Molly Brown. Nuestra vida como Gaia: La guía ctualizada de El Trabajo Que Reconecta. 2019. pp. 17 – 36.] Vivimos en un momento extraordinario en la Tierra. Poseemos más destreza técnica y conocimiento que nuestros ancestros podrían haber soñado. Nuestros telescopios nos dejan ver a través del tiempo a los principios del universo; nuestros microscopios abren los códigos en el núcleo de la vida orgánica; nuestros satélites revelan patrones climáticos globales y comportamientos ocultos de naciones remotas. Y nuestra capacidad de vigilancia electrónica no deja ningún aspecto de la vida de nadie a salvo del escrutinio corporativo y gubernamental. Quién, incluso hace un siglo, ¿podría haberse imaginado tal inmensidad deinformación y poder? Al mismo tiempo, somos testigos de una destrucción de la vida en dimensiones que ninguna generación en la historia moderna han confrontado. Es cierto que nuestros ancestros conocían las guerras, las plagas y el hambre, pero hoy no es solo un bosque aquí y algunas granjas y pesquerías allá. Hoy, especies enteras están muriendo y culturas completas y ecosistemas a escala global, incluso el plancton productor de oxígeno de nuestros mares. Los científicos intentan decirnos lo que está en riesgo cuando quemamos bosquestropicales y combustibles fósiles, vertemos desperdicios tóxicos en el aire, suelo, mar y el uso de químicos que devoran el escudo protector de ozono del planeta. Pero sus advertencias son difíciles de escuchar. Porque la nuestra es una Sociedad de Crecimiento Industrial. Nuestra economía política requiere una extracción y consumo siempre en aumento de recursos. Para la Sociedad de Crecimiento Industrial, la Tierra es recurso y cloaca. El cuerpo del planeta no solo es excavado y convertido en bienes para su venta, también es un desagüe por los productos tóxicos de nuestras industrias. Si sentimos que el tiempo está acelerando, estamos en lo correcto—porque la lógica de la Sociedad de Crecimiento Industrial es exponencial, demandando no solo crecimiento, sino también aumento de crecimiento e intercambio de mercado. La lógica de la necesidad siempre en aumento de recursos y mercados está generando lo que es cada vez más reconocido como un imperio corporativo global, asegurado por amenazas militares, intervenciones y ocupaciones. Esto genera mucho sufrimiento alrededor del mundo. Los pensadores sociales budistas ven que lo que está operando aquí son formas institucionalizadas de los tres venenos reforzados mutuamente en la raíz del sufrimiento humano: avaricia, agresión y confusión. El consumismo puede ser visto como avaricia institucionalizada, el complejo industrial-militar como agresión institucionalizada y los medios de comunicación controlados por el estado y las corporaciones como confusión institucionalizada. Consecuentemente, en la Sociedad de Crecimiento Industrial estamos afrontando los errores universales a los que todos los humanos son propensos y no la presencia de fuerzas malignas o satánicas. Esto también significa que una vez que estos errores se institucionalizan como agentes políticos, económicos y legales, mantienen un grado de autonomía que se extiende más allá del control y decisiones conscientes de los individuos involucrados. Este entendimiento puede motivarnos a no condenar tanto al otro, así como a trabajar para liberarnos a nosotros mismos y a otros de las ataduras de los venenos institucionalizados. En cualquier caso, estamos causando una destrucción incomparable en la vida de nuestro planeta. ¿Qué quedará para aquellos que vienen después? ¿Qué les depara a los seres del futuro? Estamos muy ocupados corriendo para pensar en ello, hacemos por bloquear nuestras mentes a escenarios de pesadilla y dificultad en un mundo abandonado y contaminado. Hemos llegado tan lejos. La vida que está en nosotros ha sobrevivido milenios de pruebas y evolucionado a través de tantos retos, y hay tantas promesas aún por desplegarse. Sin embargo, podemos perderlo todo debido al desmoronamiento de la trama de sistemas vivientes. Las palabras de Yahvé por medio de Moisés tienen ahora una verdad literal: «He puesto ante ustedes la vida y la muerte, por lo tanto, escojan la vida». Aún podemos optar por un mundo que sustente la vida Podemos escoger la vida. Incluso mientras enfrentamos las alteraciones por el cambio climático, la contaminación nuclear mundial, el fracking, la minería a cielo abierto, la extracción en arenas de alquitrán, la perforación en los mares profundos y la ingeniería genética de nuestro suministro de alimento, aún podemos escoger la vida. Aún podemos actuar por el bien de un mundo habitable. Es crucial que sepamos esto: es posible tener lo que necesitamos sin destruir nuestros sistemas de soporte vital. Tenemos el conocimiento científico y los medios técnicos para hacerlo. Tenemos el conocimiento y los recursos para crecer suficientes cantidades de comida real y sin alteraciones. Sabemos cómo proteger el aire y el agua limpia. Podemos generar la energía que necesitamos a través de la energía solar, eólica, hidráulica, algas y hongos. Tenemos métodos  nticonceptivos para detener el crecimiento y eventualmente reducir la población humana. Tenemos los mecanismos técnicos y sociales para desmantelar armas, evadir guerras y darle a todos una voz en un auto-gobierno democrático. Podemos ejercitar nuestra imaginación moral para llevar nuestros estilos de vida y consumo a una armonía con los sistemas vivos de la Tierra. Todo lo que necesitamos es voluntad colectiva. Escoger la vida significa construir una sociedad que sustenta la vida. «Una sociedad sostenible es aquella que satisface sus necesidades sin arriesgar las necesidades de generaciones futuras», dice Lester Brown del Instituto de Política Terrestre. En contraste con la Sociedad de Crecimiento Industrial, una Sociedad que sustenta la vida opera dentro de la capacidad de carga de su sistema de soporte vital, regional y planetario, tanto en los recursos que consume como en los desperdicios que produce. Escoger la vida en esta época planetaria es una poderosa aventura. Como  descubren personas en todo lugar, esta aventura provoca más valor y solidaridad que cualquier campaña militar. Desde estudiantes de secundaria restaurando afluentes para la reproducción del salmón a vecindarios citadinos creando jardines comunitarios en terrenos vacíos; desde pueblos originarios bloqueando la producción de petróleo y oleoductos en sus tierras ancestrales a mujeres que implementan tecnologías solares y purificadoras de agua en sus comunidades—un sinnúmero de personas se está organizando, aprendiendo, tomando acción. Esta actividad humana multifacética en pos del bienestar de la vida puede que no llegue a los titulares o las noticias del día, pero para nuestra descendencia importará más que cualquier cosa que hagamos. Porque si ha de haber un mundo habitable para aquellos que vienen después de nosotros será porque hemos logrado hacer la transición de la Sociedad de Crecimiento Industrial a la sociedad que sustenta la vida. Cuando las personas del futuro miren atrás a este momento histórico verán más claramente de lo que nosotros podemos hacer ahora cuan revolucionario es. Tal vez lo llamarán el tiempo del Gran Giro. Lo reconocerán como algo histórico. Mientras la revolución agrícola tomó siglos y la revoluciónindustrial tomó generaciones, esta revolución ecológica tiene que pasar en  cuestión de años. También tiene que ser consciente; involucrando no solo la economía política, sino también los hábitos, valores y entendimientos que la fomentan. Eligiendo nuestra narrativaLa «narrativa» se refiere a nuestra versión de la realidad, al lente por el que vemos y entendemos lo que está pasando en nuestro mundo. A menudo nuestra narrativa es ampliamente inconsciente e indiscutible, y lo asumimos como la única realidad. En el mundo industrializado de hoy, las narrativas reinantes parecieran reducirse a tres. Hemos encontrado de utilidad presentar en talleres que estas tres historias están ocurriendo justo ahora. En ese sentido, todas son verdad. Podemos escoger la que queramos respaldar, la que pareciera tener la perspectiva más amplia y más útil. 1. Cosas de costumbre es la narrativa de la Sociedad de Crecimiento Industrial. La escuchamos en políticas, escuelas de negocios, corporaciones y medios de comunicación controlados por corporaciones. Aquí la escandalosa suposición es que hay poca necesidad de cambiar la forma en que vivimos. La trama principal es salir adelante. Las recesiones económicas y las condiciones climáticas extremas son solo dificultades temporales de las que seguramente nos recuperaremos, e incluso lucraremos con las mismas. 2. El gran desmoronamiento es la narrativa que tendemos a escuchar de científicos ambientalistas, periodistas independientes y activistas. Pone atención a los desastres que las “cosas de costumbre” ha causado y continúa creando. Es una historia respaldada por la evidencia del continuo desajuste y colapso de los sistemas biológicos, ecológicos, económicos y sociales. 3. La Gran Transformación es la narrativa que proviene de aquellos que perciben el gran desmoronamiento y no quieren que éste tenga la última palabra. Involucra el surgimiento de nuevas y creativas respuestas humanas que posibilitan la transición de la Sociedad de Crecimiento Industrial a una sociedad que sustenta la vida. La trama central tiene que ver con unirse para actuar por el bien de la vida en la Tierra. Aunque podemos reconocer la Gran Transformación y encontrar valentía en sus múltiples expresiones, no tenemos ninguna seguridad de que este ocurrirá lo suficientemente rápido. No podemos saber que ocurrirá primero, el punto de inflexión más allá del que no podamos parar el desmoronamiento de los sistemas que sustentan las formas complejas de vida o el momento cuando los elementos de una sociedad que sustenta la vida se reúnan y prevalezcan. Si la Gran Trasformación también llamada el Gran Giro fallara, no sería por falta de tecnología o datos relevantes, sino por la ausencia de voluntad política. Es fácil permitir el entumecimiento del corazón y la mente cuando estamos distraídos y temerosos y las probabilidades están en nuestra contra. Los peligros que enfrentamos ahora son tan ubicuos y a la vez tan difíciles de ver—y tan dolorosos de ver cuando logramos hacerlo—que este entumecimiento nos llega a todos. Nadie se escapa de su efecto. Nadie es inmune a las dudas, la negación o distracción en relación a la severidad de nuestra situación, ni a dudar sobre nuestro poder para cambiarla. Aun así, de todos los peligros que enfrentamos, desde el cambio climático hasta las guerras nucleares, ninguno es tan grande como el entumecimiento de nuestra respuesta. El entumecimiento de mente y cuerpo ya tiene lugar; en nuestras distracciones como individuos y naciones, en las peleas que escogemos, en los objetivos que buscamos, en las cosas que compramos. Así que permitámonos verlo. Veamos cómo es que ocurre para que podamos despertar. El Trabajo Que Reconecta nos ayuda a abrir los ojos, mentes y corazones. Entonces, reconectados con nuestro deseo más profundo, escogeremos la vida. Reflexiona: ¿Que es lo que mas agradeces por estar vivo en esta Tierra?   Conoce el Curso Campus Vivo 2016: Derechos de la Naturaleza. Un Llamado a la Transformación Conoce el Campus Vivo Volver a la platafroma del curso Biblioteca Viva Biblioteca Naturaleza Contando Historias Seguir explorando la Biblioteca (Próximamente) Conoce más de Artes Para La Tierra [...] Read more...
27 julio, 2026lecturas del curso: Derechos de la Naturaleza Un Llamado a la Transformación Campus Vivo 2026 Escuela latinoamericana para los Derechos de la Naturaleza y la regeneración biocultural Modulo 1: El llamado CLAVE 1: Elegir la vida, agradecer por la vida Thich Nhat Hanh — Carta de amor para la Tierra En esta serie de tiernas meditaciones, Diez cartas de amor a la Tierra , el monje budista vietnamita y maestro zen Thich Nhat Hanh nos invita a estar verdaderamente presentes con la Tierra, nuestra Madre. I Amada Madre de todas las cosas Amada Madre Tierra, Inclino la cabeza ante ti mientras te miro profundamente y reconozco que estás presente en mí y que soy parte de ti. Nací de ti y siempre estás presente, ofreciéndome todo lo que necesito para mi sustento y crecimiento. Mi madre, mi padre y todos mis ancestros también son tus hijos. Respiramos tu aire puro. Bebemos tu agua cristalina. Comemos tus alimentos nutritivos. Tus hierbas nos curan cuando enfermamos. Eres la madre de todos los seres. Te llamo Madre, y sin embargo sé que tu naturaleza maternal es más vasta y antigua que la humanidad. Somos solo una joven especie de tus muchos hijos. Todos los millones de otras especies que viven —o han vivido— en la Tierra también son tus hijos. No eres una persona, pero sé que no eres menos que una persona. Eres un ser vivo que respira, en forma de planeta. Cada especie tiene su propio lenguaje, pero como Madre nuestra, tú nos entiendes a todos. Por eso hoy puedes escucharme mientras te abro mi corazón y te ofrezco mi oración. Querida Madre, dondequiera que haya tierra, agua, roca o aire, ahí estás tú, nutriéndome y dándome vida. Estás presente en cada célula de mi cuerpo. Mi cuerpo físico es tu cuerpo físico, y así como el sol y las estrellas están presentes en ti, también lo están en mí. Tú no estás fuera de mí y yo no estoy fuera de ti. Eres más que mi entorno. Eres nada menos que yo misma. Prometo mantener viva la conciencia de que siempre estás en mí y yo siempre estoy en ti. Prometo ser consciente de que tu salud y bienestar son mi propia salud y bienestar. Sé que necesito mantener viva esta conciencia para que ambos seamos pacíficos, felices, sanos y fuertes. A veces lo olvido. Perdida en las confusiones y preocupaciones de la vida diaria, olvido que mi cuerpo es tu cuerpo, y a veces incluso olvido que tengo un cuerpo. Sin ser consciente de la presencia de mi cuerpo y del hermoso planeta que me rodea y que habita en mí, soy incapaz de apreciar y celebrar el precioso regalo de la vida que me has dado. Querida Madre, mi más profundo deseo es despertar al milagro de la vida. Prometo entrenarme para estar presente para mí, para mi vida y para ti en cada momento. Sé que mi verdadera presencia es el mejor regalo que puedo ofrecerte, a quien amo. II Tu asombro, belleza y creatividad Dquerida Madre Tierra, Cada mañana, al despertar, me ofreces veinticuatro horas nuevas para apreciar y disfrutar de tu belleza. Diste origen a cada forma de vida milagrosa. Entre tus hijos se encuentran el lago cristalino, el pino verde, la nube rosada, la cima nevada de la montaña, el bosque fragante, la grulla blanca, el venado dorado, la oruga extraordinaria y cada matemático brillante, artesano hábil y arquitecto talentoso. Eres el matemático más grande, el artesano más consumado y el arquitecto más talentoso de todos. La simple rama de cerezo en flor, la concha de un caracol y el ala de un murciélago dan testimonio de esta asombrosa verdad. Mi más profundo deseo es vivir de tal manera que esté despierto a cada una de tus maravillas y me nutra de tu belleza. Aprecio tu preciosa creatividad y sonrío ante este regalo de la vida. Los humanos tenemos artistas talentosos, pero ¿cómo se comparan nuestras pinturas con tu obra maestra de las cuatro estaciones? ¿Cómo podríamos pintar un amanecer tan cautivador o crear un atardecer más radiante? Tenemos grandes compositores, pero ¿cómo se compara nuestra música con tu armonía celestial con el sol y los planetas, o con el sonido de la marea creciente? Tenemos grandes héroes y heroínas que han soportado guerras, adversidades y viajes peligrosos, pero ¿cómo se compara su valentía con tu gran paciencia y tolerancia a lo largo de tu arriesgado viaje de eones? Tenemos muchas grandes historias de amor, pero ¿quién entre nosotros tiene un amor tan inmenso como el tuyo, que abraza a todos los seres sin discriminación? Querida Madre, has dado a luz a innumerables budas, santos y seres iluminados. Buda Shakyamuni es uno de tus hijos. Jesucristo es el hijo de Dios, y sin embargo también es el hijo del Hombre, un hijo de la Tierra, tu hijo. La Virgen María también es una hija de la Tierra. El profeta Mahoma también es tu hijo. Moisés es tu hijo. Y también lo son todos los bodhisattvas. Eres también madre de eminentes pensadores y científicos que han realizado grandes descubrimientos, investigando y comprendiendo no solo nuestro propio sistema solar y la Vía Láctea, sino incluso las galaxias más distantes. Es a través de estos talentosos hijos que profundizas tu comunicación con el cosmos. Sabiendo que has dado a luz a tantos grandes seres, sé que no eres mera materia inerte, sino espíritu viviente. Es porque estás dotada de la capacidad de despertar que todos tus hijos también lo están. Cada uno de nosotros lleva dentro de sí la semilla del despertar, la capacidad de vivir en armonía con nuestra sabiduría más profunda: la sabiduría de la interconexión. Pero hay momentos en que no lo hemos hecho bien. Hay momentos en que no te hemos amado lo suficiente; momentos en que hemos olvidado tu verdadera naturaleza; y momentos en que te hemos discriminado y tratado como si fueras diferente a nosotros mismos. Incluso ha habido momentos en que, por ignorancia e inexperiencia, te hemos subestimado, explotado, herido y contaminado. Por eso, hoy hago la profunda promesa, con gratitud y amor en mi corazón, de apreciar y proteger tu belleza, y de encarnar tu maravillosa consciencia en mi propia vida. Prometo seguir los pasos de quienes me precedieron, vivir con despertar y compasión, y así ser digno de llamarme tu hijo/a. III Caminando con ternura sobre la Madre Tierra Dquerida Madre Tierra, Cada vez que ponga un pie en la Tierra, me esforzaré por reconocer que camino sobre ti, Madre mía. Cada vez que mis pies toquen la Tierra, tendré la oportunidad de conectar contigo y con todas tus maravillas. Con cada paso, puedo sentir que no solo estás debajo de mí, querida Madre, sino que también estás dentro de mí. Cada paso consciente y suave puede nutrirme, sanarme y conectarme conmigo misma y contigo en el presente. Caminando con atención plena puedo expresar mi amor, respeto y cuidado por ti, nuestra preciosa Tierra. Conectaré con la verdad de que mente y cuerpo no son dos entidades separadas. Me entrenaré para observar profundamente y ver tu verdadera naturaleza: eres mi amorosa madre, un ser vivo , un ser grandioso , una maravilla inmensa, hermosa y preciosa. No eres solo materia, también eres mente, también eres conciencia. Así como el hermoso pino o el tierno grano de maíz poseen un sentido innato del conocimiento, tú también. Dentro de ti, querida Madre Tierra, están los elementos tierra, agua, aire y fuego; y también el tiempo, el espacio y la conciencia. Nuestra naturaleza es tu naturaleza, que es también la naturaleza del cosmos. Quiero caminar con suavidad, con pasos de amor y con gran respeto. Caminaré con mi cuerpo y mi mente unidos en unidad. Sé que puedo caminar de tal manera que cada paso sea un placer, cada paso sea nutritivo y cada paso sea sanador, no solo para mi cuerpo y mi mente, sino también para ti, querida Madre Tierra. Eres el planeta más hermoso de todo nuestro sistema solar. No quiero huir de ti, querida Madre, ni apresurarme. Sé que puedo encontrar la felicidad aquí mismo contigo. No necesito apresurarme a encontrar más condiciones para la felicidad en el futuro. En cada paso puedo refugiarme en ti. En cada paso puedo disfrutar de tus bellezas, de tu delicado velo de atmósfera y del milagro de la gravedad. Puedo detener mis pensamientos. Puedo caminar relajado y sin esfuerzo. Caminando con este espíritu puedo experimentar el despertar. Puedo despertar al hecho de que estoy vivo y que la vida es un precioso milagro. Puedo despertar al hecho de que nunca estoy solo y nunca moriré. Siempre estás ahí, dentro de mí y a mi alrededor, en cada paso que doy, nutriéndome, abrazándome y llevándome lejos hacia el futuro. Querida Madre, deseas que vivamos con mayor consciencia y gratitud, y podemos lograrlo generando energías de atención plena, paz, estabilidad y compasión en nuestra vida diaria. Por eso, hoy te prometo corresponder a tu amor y cumplir este deseo, dedicando cada paso que doy a ti con amor y ternura. Camino no solo sobre la materia, sino sobre el espíritu. IV Tu estabilidad, paciencia e inclusión Dquerida Madre Tierra, Eres este planeta azul de infinita belleza, fragante, fresco y bondadoso. Tu paciencia y resistencia inconmensurables te convierten en un gran bodhisattva. Aunque hemos cometido muchos errores, siempre nos perdonas. Cada vez que volvemos a ti, estás dispuesto a abrirnos los brazos y acogernos. Siempre que me siento inestable, cada vez que pierdo el contacto conmigo mismo o me hundo en el olvido, la tristeza, el odio o la desesperación, sé que puedo volver a ti. Al tocarte, encuentro refugio; puedo recuperar mi paz y mi alegría y confianza en mí mismo. Tú nos amas, nos proteges y nos cuidas a todos sin discriminación. Posees una inmensa capacidad para absorber, manejar y transformar todo lo que se te presente, ya sean grandes asteroides, desechos y suciedad, gases tóxicos o residuos radiactivos. El tiempo te ayuda a lograrlo, y tu historia ha demostrado que siempre lo consigues, incluso si te lleva millones de años. Fuiste capaz de restablecer el equilibrio tras la devastadora colisión que creó la Luna y has sobrevivido a al menos cinco extinciones masivas, renaciendo en cada ocasión. Tienes una extraordinaria capacidad para renovarte, transformarte y sanarte a ti mismo, y también a nosotros, tus hijos. Tengo fe en tu gran poder sanador. Mi fe proviene de mi propia observación y experiencia, no de algo que otros me hayan dicho que crea. Por eso sé que puedo refugiarme en ti. Al caminar, sentarme y respirar, puedo entregarme a ti, confiar plenamente en ti y permitirte sanarme. Sé que no tengo que hacer nada en absoluto. Simplemente puedo relajarme, liberar toda la tensión de mi cuerpo y todos los miedos y preocupaciones de mi mente. Ya sea sentada o caminando, acostada o de pie, me permito refugiarme en ti y permitir que me sostengas y me sanes. Me encomiendo a ti, Madre Tierra. Cada uno de nosotros necesita un lugar de refugio, pero tal vez no sepamos cómo encontrarlo o cómo llegar allí. Mirando profundamente hoy, puedo ver que mi verdadero hogar, mi verdadero lugar de refugio eres tú, mi amado planeta. Me refugio en ti, Madre Tierra. No tengo que ir a ningún lado para encontrarte; ya estás en mí y yo ya estoy en ti. Querida Madre, cada vez que me siente en quietud sobre tu Tierra, seré consciente de que, gracias a tu presencia en mí, puedo encarnar tus maravillosas cualidades: solidez, perseverancia, paciencia y tolerancia; profundidad, resistencia y estabilidad; gran valentía, ausencia de miedo y creatividad inagotable. Prometo practicar con todo mi corazón para alcanzar estas cualidades, sabiendo que ya has sembrado estas posibilidades en la tierra de mi corazón y mi mente. V El paraíso en la Tierra Dquerida Madre Tierra, Hay quienes vagamos por la Tierra buscando una tierra prometida, sin darnos cuenta de que tú eres el lugar maravilloso que hemos buscado toda la vida. Tú ya eres un Reino Celestial maravilloso y hermoso, el planeta más bello del sistema solar; el lugar más hermoso de los cielos. Tú eres la Tierra Pura donde innumerables budas y bodhisattvas del pasado se manifestaron, alcanzaron la iluminación y enseñaron el Dharma. No necesito imaginar una Tierra Pura del Buda al oeste ni un Reino de Dios arriba al que iré cuando muera. El Cielo está aquí en la Tierra. El Reino de Dios está aquí y ahora. No necesito morir para estar en el Reino de Dios. De hecho, necesito estar muy vivo. Puedo tocar el Reino de Dios con cada paso. Cuando toco el momento presente profundamente en la dimensión histórica, toco el reino; toco la Tierra Pura; toco lo absoluto; y toco la eternidad. En profundo contacto con la Tierra y las maravillas de la vida, toco mi verdadera naturaleza. La exquisita orquídea, el rayo de sol, e incluso mi propio cuerpo milagroso: si no pertenecen al Reino de Dios, ¿qué pertenece? Al contemplar profundamente la Tierra, ya sea una nube flotando o una hoja cayendo, puedo ver la naturaleza inmutable de la realidad. Contigo, querida Madre, somos llevados a la eternidad. Nunca hemos nacido y nunca moriremos. Una vez que comprendemos esto, podemos apreciar y disfrutar plenamente la vida, sin temor al envejecimiento ni a la muerte, sin complejos sobre nosotros mismos, ni anhelando que las cosas sean diferentes. Ya somos, y ya tenemos, lo que buscamos. El Reino de los Cielos no existe fuera de nosotros, sino dentro de nuestros propios corazones. Que podamos o no experimentar el Reino de Dios a cada paso depende de nuestra manera de mirar, de escuchar, de caminar. Si mi mente está tranquila y en paz, entonces el mismo suelo que piso se convierte en un paraíso. Hay quienes dicen que en su paraíso no hay sufrimiento. Pero si no hay sufrimiento, ¿cómo puede haber felicidad? Necesitamos abono para que crezcan las flores y barro para que crezcan los lotos. Necesitamos dificultades para llegar a comprenderlas; la iluminación siempre implica comprender algo. Querida Madre, prometo cultivar esta forma de ver. Prometo disfrutar de la práctica de habitar en paz y consciencia el aquí y el ahora, para poder tocar la Tierra Pura, el Reino de Dios, día y noche. Prometo que con cada paso tocaré la eternidad. Con cada paso tocaré el cielo aquí en la Tierra. VI Nuestro viaje a través de eones Dquerida Madre Tierra, ¿Recuerdas cuando tú y el Padre Sol se formaron a partir del polvo de estrellas que explotaron y gas interestelar? Aún no llevabas el manto de frescura sedosa que llevas hoy. En aquel entonces, Madre, hace más de cuatro mil quinientos millones de años, tu manto estaba hecho de roca fundida. Pronto se enfrió para formar una corteza dura. Aunque la luz del Padre era mucho menor que la de hoy, tu delgada atmósfera capturó el calor e impidió que tus océanos se congelaran. En esos primeros cientos de millones de años, superaste muchas dificultades para crear un entorno capaz de sustentar la vida. Liberaste gran calor, fuegos y gases de tus volcanes. El vapor fue expulsado de tu corteza para convertirse en vapor en tu atmósfera y en el agua de tus vastos océanos. Tu gravedad ayudó a anclar el cielo que sustentaba la vida, y tu campo magnético impidió que fuera arrancado por los vientos solares y los rayos cósmicos. Pero incluso antes de formar tu atmósfera, sufriste una colisión con un gran cuerpo celeste, casi del tamaño de Marte. Parte del planeta que impactó se convirtió en ti; el resto, junto con parte de tu manto y corteza, se convirtió en la Luna. Querida Madre, la Luna es parte de ti, tan hermosa como un ángel. Es una hermana bondadosa que siempre te acompaña, ayudándote a bajar el ritmo y a mantener el equilibrio, y creando ritmos de marea en tu cuerpo. Nuestro sistema solar es una sola familia que gira alrededor del Padre Sol en una danza alegre y armoniosa. Primero está Mercurio, metálico y lleno de cráteres, el más cercano al Sol. Luego está Venus, con su intenso calor, su atmósfera de alta presión y sus volcanes. Y después estás tú, amada Madre Tierra, la más hermosa de todas. Más allá de nosotros orbita el Planeta Rojo, el frío y desolado Marte; y tras el cinturón de asteroides viene el gigante gaseoso Júpiter, con mucho el planeta más grande de todos, acompañado por un conjunto de diversas lunas. Más allá de Júpiter orbita Saturno, el planeta de anillos espectaculares, seguido de Urano, inclinado sobre su costado tras una colisión, y, finalmente, el distante Neptuno azul con sus turbulentas tormentas y fuertes vientos. Al contemplar este esplendor, puedo ver que tú, Madre Tierra, eres la flor más preciada de nuestro sistema solar, una verdadera joya del cosmos. Les tomó mil millones de años comenzar a manifestar los primeros seres vivos. Moléculas complejas, quizás traídas del espacio exterior, comenzaron a unirse en estructuras autorreplicantes, asemejándose cada vez más a células vivas. Partículas de luz de estrellas distantes, a millones de años luz de distancia, vinieron de visita y se quedaron un tiempo. Las células pequeñas se convirtieron gradualmente en células más grandes; los organismos unicelulares evolucionaron a organismos multicelulares. La vida se desarrolló en las profundidades de los océanos, multiplicándose y prosperando, mejorando constantemente la atmósfera. Lentamente, se formó la capa de ozono, impidiendo que la radiación dañina llegara a la superficie y permitiendo que la vida en la tierra prosperara. Fue solo entonces, cuando se desplegó el milagro de la fotosíntesis, que comenzaron a lucir el exquisito manto verde que llevan hoy. Pero todos los fenómenos son impermanentes y están en constante cambio. La vida en vastas áreas de la Tierra ya ha sido destruida más de cinco veces, incluyendo hace sesenta y cinco millones de años, cuando el impacto de un asteroide gigante causó la extinción masiva de los dinosaurios y tres cuartas partes de todas las demás especies. Querida Madre, me asombra tu capacidad de paciencia y creatividad, a pesar de todas las duras condiciones que has soportado. Prometo recordar nuestro extraordinario viaje a través de eones y vivir mis días consciente de que todos somos tus hijos y que todos estamos hechos de estrellas. Prometo hacer mi parte, aportando mi propia energía de alegría y armonía a la gloriosa sinfonía de la vida. VII Tu realidad definitiva: Sin muerte, sin miedo Dquerida Madre Tierra, Naciste del polvo de supernovas lejanas y estrellas antiguas. Tu manifestación es solo una continuación, y cuando dejes de existir en esta forma actual, continuarás en otra. Tu verdadera naturaleza es la dimensión última de la realidad: la naturaleza de la no llegada ni la no partida, de la no-nacimiento ni la no-muerte. Esta es también nuestra verdadera naturaleza. Si logramos conectar con ella, podremos experimentar la paz y la libertad de la ausencia de miedo. Y sin embargo, debido a nuestra visión limitada, aún nos preguntamos qué nos sucederá cuando nuestra forma física se desintegre. Cuando morimos, simplemente regresamos a ti. Nos diste vida en el pasado, y sabemos que seguirás dándonos vida una y otra vez en el futuro. Sabemos que jamás moriremos. Cada vez que nos manifestamos, somos nuevos y frescos; cada vez que regresamos a la Tierra, nos recibes y nos abrazas con gran compasión. Prometemos entrenarnos para mirar profundamente, para ver y sentir esta verdad: que nuestra vida es tu vida, y tu vida es ilimitada. Sabemos que lo último y lo histórico —lo nouménico y lo fenoménico— son dos dimensiones de la misma realidad. Al tocar la dimensión histórica —una hoja, una flor, un guijarro, un rayo de luz, una montaña, un río, un pájaro o nuestro propio cuerpo— podemos tocar lo último. Cuando tocamos profundamente lo uno, tocamos el todo. Esto es la interconexión. Querida Madre, prometemos verte como nuestro cuerpo y al sol como nuestro corazón. Nos entrenaremos para reconocerte a ti y al sol en cada célula de nuestro cuerpo. Os encontraremos a ambos, Madre Tierra y Padre Sol, en cada tierna hoja, en cada relámpago, en cada gota de agua. Con diligencia, practicaremos para ver lo absoluto y comprender nuestra verdadera naturaleza. Practicaremos para comprender que nunca hemos nacido y que nunca moriremos. Sabemos que en la dimensión última no hay nacimiento ni muerte, ni ser ni no ser, ni sufrimiento ni felicidad, ni bien ni mal. Nos entrenaremos para observar profundamente el mundo de los signos y las apariencias con la comprensión de la interconexión, para ver que si no hubiera muerte, no podría haber nacimiento; sin sufrimiento, no podría haber felicidad; sin lodo, el loto no puede crecer. Sabemos que la felicidad y el sufrimiento, el nacimiento y la muerte, se apoyan mutuamente. Estos pares de opuestos son solo conceptos. Cuando trascendemos estas visiones dualistas de la realidad, nos liberamos de toda ansiedad y temor. Al conectar con lo último, nos sentimos felices y en paz; estamos en nuestro elemento, libres de toda noción y concepto. Somos tan libres como un pájaro que se eleva en el cielo, tan libres como un ciervo que salta por el bosque. Al vivir profundamente en consciencia plena, conectamos con nuestra verdadera naturaleza de interdependencia e interser. Sabemos que somos uno contigo y con todo el cosmos. La realidad última trasciende toda noción y concepto. No puede describirse como personal o impersonal, material o espiritual, ni como objeto o sujeto de la mente. La realidad última siempre brilla sobre sí misma. No necesitamos buscar lo último fuera de nosotros. Conectamos con lo último aquí y ahora. VIII Padre Sol, mi corazón Doído Padre Sol, Tu luz infinita es la fuente de vida de todas las especies. Eres nuestro sol, nuestra fuente de luz y vida ilimitadas. Tu luz ilumina a la Madre Tierra, ofreciéndonos calidez y belleza, ayudándola a nutrirnos y a hacer posible la vida para todas las especies. Al contemplar la Madre Tierra, te veo en ella. No solo estás en el cielo, sino que también estás siempre presente en la Madre Tierra y en mí. Cada mañana, te manifiestas desde el Este, un glorioso orbe rosado que brilla radiantemente en las diez direcciones. Eres el más bondadoso de los padres, con una gran capacidad de comprensión y compasión, y a la vez, increíblemente audaz y valiente. Las partículas de luz que irradias viajan más de 150 millones de kilómetros desde tu corona inmensamente caliente para llegar hasta nosotros aquí en la Tierra en poco más de ocho minutos. Cada segundo ofreces una pequeña porción de ti mismo a la Tierra en forma de energía lumínica. Estás presente en cada hoja, cada flor y cada célula viva. Pero día a día, tu gran masa física de plasma fusionado, 330.000 veces mayor que el tamaño de nuestra Tierra, disminuye lentamente. En los próximos diez mil millones de años, la mayor parte se transformará en energía, irradiando por todo el cosmos, y aunque ya no serás visible en tu forma actual, continuarás presente en cada fotón que has emitido. Nada se perderá, solo se transformará. Querido Padre, tu sinergia creativa con la Madre Tierra hace posible la vida. La ligera inclinación de la órbita de la Madre nos brinda las cuatro extraordinarias estaciones. Su milagro de la fotosíntesis aprovecha tu energía y crea oxígeno para la atmósfera, protegiéndonos de tu intensa radiación ultravioleta. A lo largo de los eones, la Madre ha recolectado y almacenado hábilmente tu luz solar para sustentar a sus hijos y realzar su belleza. Las aves pueden disfrutar surcando los cielos y los ciervos pueden disfrutar corriendo por los bosques gracias a tu armonía creativa con la Madre Tierra. Cada especie puede deleitarse en su elemento gracias a tu luz nutricia y a la milagrosa bóveda de la atmósfera que nos abraza, protege y nutre a todos. Dentro de cada uno de nosotros hay un corazón. Si nuestro corazón dejara de latir, moriríamos al instante. Pero cuando alzamos la vista al cielo, sabemos que tú, Padre Sol, también eres nuestro corazón. No solo estás fuera de nuestro pequeño cuerpo, sino dentro de cada célula de nuestro cuerpo y del cuerpo de la Madre Tierra. Querido Padre, eres parte integral del cosmos y de nuestro sistema solar. Si desaparecieras, nuestra vida, al igual que la de la Madre Tierra, también terminaría. Aspiro a mirar profundamente para verte, Padre Sol, como mi corazón, y a percibir la interrelación, la naturaleza interconectada entre el Padre Sol, la Madre Tierra, yo mismo y todos los seres. Aspiro a practicar el amor a la Madre Tierra, al Padre Sol y a que los seres humanos nos amemos unos a otros con la radiante comprensión de la no dualidad y la interconexión, para así trascender toda clase de discriminación, miedo, celos, resentimiento, odio y desesperación. IX Homo Conscius Dquerida Madre Tierra, Nos hemos autodenominado Homo sapiens . Los precursores de nuestra especie comenzaron a aparecer hace apenas unos millones de años, en forma de simios como el Orrorin tugenensis , que podían mantenerse erguidos, dejando sus manos libres para realizar diversas tareas. A medida que aprendieron a usar herramientas y a comunicarse, sus cerebros crecieron y se desarrollaron, y a lo largo de seis millones de años evolucionaron gradualmente hasta convertirse en Homo sapiens. Con el surgimiento de la agricultura y las sociedades, adquirimos nuevas capacidades únicas de nuestra especie. Nos volvimos conscientes de nosotros mismos y comenzamos a cuestionar nuestro lugar en el cosmos. Sin embargo, también desarrollamos rasgos que desafían nuestra verdadera naturaleza. Debido a nuestra ignorancia y sufrimiento, hemos actuado con crueldad, mezquindad y violencia. Pero también tenemos la capacidad, mediante la práctica espiritual, de ser compasivos y serviciales no solo con nuestra propia especie, sino también con otras especies, de convertirnos en budas, santos y bodhisattvas. Todos los seres humanos, sin excepción, poseen este potencial para convertirse en seres iluminados capaces de protegerte, Madre, y preservar tu belleza. Seamos humanos, animales, plantas o minerales, todos poseemos la capacidad de despertar porque somos descendientes tuyos. Sin embargo, los humanos solemos enorgullecernos de nuestra consciencia mental. Nos enorgullecemos de nuestros potentes telescopios y nuestra capacidad para observar galaxias distantes. Pero pocos comprendemos que nuestra consciencia es tuya; a través de nosotros, profundizas tu comprensión del cosmos. Orgullosos de nuestra capacidad de ser conscientes de nosotros mismos y del cosmos, pasamos por alto que nuestra consciencia mental está limitada por nuestra tendencia habitual a discriminar y conceptualizar. Diferenciamos entre nacimiento y muerte, ser y no ser, interior y exterior, individual y colectivo. No obstante, existen seres humanos que han reflexionado profundamente, cultivado su mente consciente y superado estas tendencias habituales para alcanzar la sabiduría de la no discriminación. Han logrado conectar con la dimensión última, tanto en su interior como a su alrededor. Han podido guiarte en el camino de la evolución, orientando a otros hacia la comprensión de la no dualidad, transformando toda separación, discriminación, miedo, odio y desesperación. Querida Madre, gracias al precioso don de la consciencia, podemos reconocer nuestra propia presencia y comprender nuestro verdadero lugar en ti y en el cosmos. Los seres humanos ya no somos ingenuos al creernos dueños del universo. Sabemos que, en términos del universo, somos diminutos e insignificantes, y sin embargo, nuestras mentes son capaces de abarcar innumerables mundos. Sabemos que nuestro hermoso planeta Tierra no es el centro del universo, y aun así podemos verlo como una de sus muchas y maravillosas manifestaciones. Hemos desarrollado la ciencia y la tecnología, y descubierto la verdadera naturaleza de la realidad: ni nacimiento ni muerte, ni ser ni no ser, ni aumentar ni disminuir, ni ser lo mismo ni lo diferente. Comprendemos que el uno contiene el todo, que lo más grande está contenido en lo más pequeño, y que cada partícula de polvo contiene el cosmos entero. Estamos aprendiendo a amarte más a ti y a nuestro Padre, y a amarnos los unos a los otros a la luz de esta comprensión de la interconexión. Sabemos que esta forma no dualista de ver las cosas puede ayudarnos a trascender toda discriminación, miedo, celos, odio y desesperación. El Buda Shakyamuni fue uno de tus hijos que alcanzó la iluminación plena al pie del árbol Bodhi. Tras su larga búsqueda, comprendió que la Tierra es nuestro verdadero y único hogar, y que el cielo, el cosmos entero y la dimensión suprema pueden ser tocados aquí mismo, contigo. Querida Madre, prometemos permanecer contigo a lo largo de incontables vidas, ofreciéndote nuestro talento, fuerza y ​​salud para que muchos más bodhisattvas puedan seguir surgiendo de tu tierra. incógnita ¿Puedes contar con nosotros? Dquerida Madre Tierra, La especie humana es solo una de tus muchas hijas. Desafortunadamente, muchos nos hemos dejado cegar por la codicia, el orgullo y el engaño, y solo unos pocos hemos sido capaces de reconocerte como nuestra Madre. Sin darnos cuenta de esto, te hemos causado un gran daño, comprometiendo tanto tu salud como tu belleza. Nuestras mentes engañadas nos impulsan a explotarte y a crear cada vez más discordia, sometiéndote a ti y a todas tus formas de vida a estrés y tensión. Al mirar con atención, también reconocemos que tienes la paciencia, la resistencia y la energía suficientes para asumir y transformar todo el daño que hemos causado, incluso si te lleva cientos de millones de años. Cuando la codicia y el orgullo superan nuestras necesidades básicas de supervivencia, el resultado siempre es violencia y devastación innecesaria. Sabemos que cuando una especie se desarrolla demasiado rápido, sobrepasando su límite natural, se producen grandes pérdidas y daños, y la vida de otras especies se ve amenazada. Para que se restablezca el equilibrio, surgen de forma natural causas y condiciones que provocan la destrucción y aniquilación de esa especie. A menudo, estas causas y condiciones se originan en la propia especie destructiva. Hemos aprendido que cuando perpetramos violencia contra nuestra propia especie y contra otras, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos. Cuando sabemos cómo proteger a todos los seres, nos estamos protegiendo a nosotros mismos. Comprendemos que todo es impermanente y carece de una naturaleza propia. Tú y el Padre Sol, como todo lo demás en el cosmos, están en constante cambio, y solo están compuestos de elementos ajenos a ustedes. Por eso sabemos que, en la dimensión última, trascienden el nacimiento y la muerte, el ser y el no ser. Sin embargo, debemos protegerlos y restaurar el equilibrio para que puedan perdurar por mucho tiempo en esta hermosa y preciosa forma, no solo para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, sino durante quinientos millones de años y más allá. Queremos protegerlos para que sigan siendo una joya gloriosa en nuestro sistema solar por eones venideros. Sabemos que deseas que vivamos de tal manera que en cada momento de nuestra vida diaria podamos apreciar la vida y generar energías de atención plena, paz, solidez, compasión y amor. Prometemos cumplir tu deseo y corresponder a tu amor. Tenemos la profunda convicción de que, al generar estas energías positivas, contribuiremos a reducir el sufrimiento en la Tierra y a aliviar el sufrimiento causado por la violencia, la guerra, el hambre y la enfermedad. Al aliviar nuestro sufrimiento, aliviamos el tuyo. Querida Madre, ha habido momentos en que hemos sufrido mucho a causa de desastres naturales. Sabemos que cada vez que sufrimos, tú sufres a través de nosotros. Las inundaciones, los tornados, los terremotos y los tsunamis no son castigos ni manifestaciones de tu ira, sino fenómenos que deben ocurrir de vez en cuando para que se restablezca el equilibrio. Lo mismo sucede con una estrella fugaz. Para que se alcance el equilibrio en la naturaleza, a veces algunas especies tienen que soportar pérdidas. En esos momentos, nos hemos dirigido a ti, querida Madre, y te hemos preguntado si podíamos contar contigo, con tu estabilidad y compasión. No nos respondiste de inmediato. Luego, mirándonos con gran compasión, respondiste: «Sí, por supuesto, pueden contar con su Madre. Siempre estaré ahí para ustedes». Pero luego dijiste: «Queridos hijos, deben preguntarse: ¿puede su Madre Tierra contar con ustedes?». Querida Madre, hoy te ofrecemos nuestra solemne respuesta: “Sí, Madre, puedes contar con nosotros”. De Carta de amor a la Tierra de Thich Nhat Hanh (2013). Con permiso de Parallax Press , la editorial de la Comunidad Plum Village de Budismo Comprometido . Reflexiona: ¿Qué idea desafía más tu forma de comprender la relación entre humanidad y naturaleza?   Conoce el Curso Campus Vivo 2016: Derechos de la Naturaleza. Un Llamado a la Transformación Conoce el Campus Vivo Volver a la platafroma del curso Biblioteca Viva Biblioteca Naturaleza Contando Historias Seguir explorando la Biblioteca (Próximamente) Conoce más de Artes Para La Tierra [...] Read more...
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